| Se
le considera el deporte ecuestre más espectacular del mundo.
Este deporte es reciente y sus orígenes se remontan a la
cacería del zorro en Gran Bretaña y Europa. De allí
vienen las tradicionales chaquetas rojas de muchos competidores.
La destreza en el salto empezó a ser probada a mitades del
siglo XIX. En 1900 el salto hípico se incluyó en los
Juegos Olímpicos. Se puso al frente de los deportes ecuestres
internacionales por la prueba de escuela, la destreza del jinete
y la actuación del caballo. Hoy en día este deporte
se ha vuelto enormemente popular debido a la televisión.
La velocidad, el atrevimiento y la precisión provocan suspenso
entre los espectadores. Es un deporte muy competitivo y lucrativo
en la actualidad.
La
escuela es clave del éxito en un caballo de salto, de ahí
que Alemania sea la primera potencia en salto, enfocándose
en un alto grado de escuela y dressage.
El
caballo de salto tiene por lo general un poderoso tren trasero que
le permite salvar un obstáculo. La raza, el tamaño
y la alzada son de suma importancia. El cuerpo del caballo de salto
debe ser compacto, siendo el cuello un factor de importancia ya
que le brinda equilibrio al caballo. Se considera deseable un dorso
corto porque ofrece menor resistencia a la impulsión del
caballo. Las piernas deben ser fuertes y parejas, Las manos y pies
deben ser de tamaño generoso de manera que tenga superficie
suficiente para soportar el peso del animal cuando éste aterrice.
El cuerpo debe ser musculoso, ni demasiado corto ni largo. El pescuezo
y espaldas deben tener dirección oblicua más que vertical.
Las espaldas no deben ser derechas ni gruesas, ya que esto disminuye
la velocidad del caballo.
Cuando
un caballo salta, su centro de gravedad se desplaza hacia adelante,
a un punto situado al frente de la silla. Para mantener el equilibrio,
el jinete inclina su cuerpo a la llamada posición de dos
puntos. El jinete aprende a saltar primero al trote y luego al galope
sobre vallas bajas. La parte superior del cuerpo no debe desplazarse
hacia atrás, las piernas deben permanecer en las cinchas
sin presionar con los talones y las manos evitarán interferir
en la boca del animal. La práctica desarrolla la habilidad
para regular el tranco (zancada) del caballo, para que el punto
de impulso no esté ni demasiado cerca ni demasiado lejos
de la valla.
En
la caza del zorro, el jinete debe tener la habilidad de manejar
al caballo para saltar sobre vallas, zanjas, muros, terraplenes,
matojos y otros obstáculos naturales, con los que se puede
encontrar.
Un
buen caballo de salto es muy cotizado y aumenta su valor con triunfos
sucesivos. Los viajes internacionales hacen de este deporte uno
de los más caros. Es por ello que los dueños-jinetes
son a menudo patrocinados por grandes compañías. También
hay dueños ricos que emplean jinetes para que compitan con
sus caballos. |