Sin
duda el caballo árabe es la raza pura más antigua, contribuyó
a conformar la historia, así como el estilo de vida.
Lamentablemente el árabe ha sido recordado por su gran belleza
y celeridad legendarias, y no por su verdadero valor: nervio, entereza,
inteligencia y temperamento basado con la capacidad de entendimiento
con el hombre.
EL
caballo posee una virtud mayor, de acuerdo a Lady Wentworth "La
casta árabe es la de linaje más antiguo. Constituye
una raíz primigenia, no derivada de ninguna otra. Posee el
don, que sólo comparten las auténticas razas puras,
de la preponderancia absoluta de sus factores hereditarios y la
inigualable capacidad de imprimir su carácter a cualquier
otra raza con irresistible fuerza. El árabe es el principal
y más noble origen de nuestros caballos de carreras nacionales,
de las mejores razas norteafricanas y de las razas ligeras de todo
el mundo".
En la India, el caballo era utilizado como bestia de carga, al
igual que el buey y el búfalo. Se utilizaban carros como
los carromatos, o el pequeño ekka ( vehículo
para uno) de dos ruedas. Más tarde surge el bund - ghari
(vehículo de cuatro plazas) tirado por ponies. El linaje
de éstos era mixto, de poca talla entre 1.2 y 1.4 m. de altura,
flacuchos, la cualidad era su resistencia que ningún ejemplar
hubiese soportado. Las razas indígenas que se encuentran
en las provincias septentrionales de la India, son: el pony Bhutia,
el Spiti y el Kabuli, todos de montaña de origen
mongol. Existían ejemplares mas refinados en las provincias
occidentales como el Manipuri, el Kathuawari y el
Marwari, que según la historia provenían de
árabes los cuales habían naufragado en la costa oeste.
La historia relata que los primeros ejemplares árabes llegaron
a la India en 1290, el viajero que los acompañaba era Marco
Polo quien en su bitácora escribe "En este puerto de
Adén donde los mercaderes obtienen corceles de guerra de
pura sangre árabe con los que recaban enormes beneficios
en la India, pues debéis saber que en dicho país se
llegan a vender bastantes caballos por 100 marcos de plata o más".
Otra de las citas del viajero, escrita en 1292, es "Se dice
que a esta ciudad arriban barcos procedentes de Oeste, de Ormuz
y de Kis (isla del gofo Pérsico), así como de Adén
y de toda Arabia, cargados de caballos y otras mercancías".
La tradición persa de poseer caballos de gran porte y belleza
fue introducida por los gobernadores mongoles, fueron los primeros
en importar garañones con el fin de mejorar las razas indias,
tal y como lo hizo el emperador Akhbar, quienes lo sucedieron duraron
con esta tradición dos siglos. El vestigio más importante
del tipo de raza que existió en este periodo se muestra en
las pinturas de miniatura y antiguas de 1628.
La importación de caballos árabes fue contínua
hasta finales del siglo XIX, desde Irán, Iraq y el Golfo
Pérsico. La atención era menor al pedigrí que
a la velocidad y apariencia, sin embargo con el tiempo el árabe
jugó un importante predominio a lo largo del continente.
El árabe se distingue por su elegancia en la cabeza y lo
sedoso de sus crines y capas, poseen una notable resistencia en
su paso y alimentación, la característica más
notoria de esta raza nacional es su temperamento voluble. Posee
diversos aspectos y tallas, desde el Tutoo, que no supera
1.2 m. de alzada, hasta el pony de polo de 1.4 a 1.5 m., este último
utilizado como animal de tiro, corredor, cazador de cross country
y montura del ejército.
En 1902 se estableció una yeguada en Ahmegnagar, la cual
era administrada por el Departamento de Remonta del Ejército,
la finalidad, proporcionar gratuitamente los servicios de excelentes
sementales árabes y pura sangre a los criadores, mejorando
la casta nacional. Todavía sigue vigente esta organización.
Fue establecida una yeguada similar en Saharanpur en Uttar Pradesh,
en el valle de Ganges.
Fue en el extremo opuesto del mundo, donde la influencia del árabe
es aún más pronunciada como Polonia la cual no tiene
rival, ya que ha desempeñado un importante papel en la cría
de caballos; se han abocado específicamente para el ejercito,
agricultura, carreras, tiro, caza y encuentros terrestres internacionales.
La catástrofe bélica dejó casi extinta esta
raza, pero gracias a la iniciativa de los polacos esta raza se reestableció.
Fue en la segunda guerra mundial cuando se devastó nuevamente
la raza, pero con la exportación de los diferentes ejemplares,
siguió prevaleciendo el linaje polaco. Como ejemplo tenemos
al Wielkopolski, el cual tiene mezcla de sangre árabe y Trakehner,
de fina estampa, su alzada oscila en los 1.53 m., su aspecto es
el de un cazador.
Además de Polonia, uno de los países que se caracteriza
por tener una importante tradición caballar es Alemania,
entre los que se destacan uno de ellos es el Hannoveriano, el cual
es descendiente del caballo germano de la Edad Media, éste
era un corcel de guerra. Actualmente este ejemplar ha adquirido
mayor refinamiento debido a la introducción del pura sangre
ingles. También nos encontramos con el Trakehner o caballo
de Prusia Oriental, descendiente de una cruza de caballos Smudish
de Lituania, con parte de sangre árabe y pura sangre, la
alzada de este ejemplar oscila entre 1.3 y 1.5 m., lo cual es representativo
especialmente en los países bálticos. Guillermo I
fundó una yeguada para la raza Trakehnen en 1732, en la cual
donó la tierra y la estirpe de origen al gobierno imperial,
así como sementales árabes de primera calidad. Posteriormente
se le dió acceso a garañones pura sangre, el magnífico
resultado de las cruzas de este tipo de ejemplares, dieron origen
al ejemplar de mayor versatilidad en Europa. Hoy en día,
esta yeguada sigue vigente.
En paralelo de la raza árabe, nos encontramos con el Lipizzano,
raza que se cría principalmente en Yugoslavia, Checoslovaquia
y Hungría. Esta raza se originó en la yeguada de Lipizza,
cerca de Trieste, fundada en 1580 por el archiduque Carlos, hijo
del emperador Fernando I.
La estirpe original surgió de una mezcla de variedades de
las cuales se destacan el Kladruber austriaco, el Jenet español
y el árabe. El Shagyas húngaro, intermediario en la
evolución de Lipizzano, se cría en la yeguada nacional
de Hungría, en babolna.
La Unión Soviética por la vasta extensión
de territorio, cuenta con un gran número de ejemplares de
caballos y ponies, tal es el ejemplo del dorado Akhal-Teke
y el trotador de Orlov.
La raza más reciente en el mundo es la cría caballar
americana, sin embargo esta raza se caracteriza por haber producido
una gran variedad de razas tal es el caso de la Morgan, los
cuales fueron la primera raza trotadora norteamericana, sin embargo
con el paso de los años se han convertido en caballos de
todo uso. Otra raza que supera a dicho ejemplar es la Standardbred.
Estados Unidos además se distingue por poseer la mayor población
de árabes puros.
En Sudamérica, la influencia del árabe se aprecia
en el criollo, o pony de los gauchos, del cual se tienen vestigios
que proviene de las razas árabes y berberisca, los cuales
fueron introducidos por los conquistadores españoles. Los
criollos se caracterizan por su resistencia y docilidad, el pelaje
zaino, se confunde con frecuencia con las extensiones arenosas de
su entorno natural, hecho que caracteriza esta raza.
Los ponies "nativos", pertenecen sin duda alguna a Gran
Bretaña, los cuales son descendientes de la estirpe original
la cual habitaba los marjales, las colinas y los bosques.
En 1540, Enrique VIII de Inglaterra decretó que debían
ser eliminados todos aquellos ejemplares que no alcanzaran el 1.40
m. de talla, ésto a consecuencia de la mejora de la cría
caballar, el resultado de este suceso fue la eliminación
de grandes cantidades de ejemplares enflaquecidos, inválidos
o pequeños, sin embargo los ponies eran de gran utilidad
para la defensa del reino, los propietarios para no eliminar por
completo la raza se dieron a la tarea de cruzar estos ejemplares
con otros tipos, en esa época comenzaban las carreras y había
gran variedad de ejemplares árabes y pura sangre.
En 1756 Dorsetshire, quien era granjero, en una subasta adquirió
un pura sangre al cual le dió el nombre de Marske, llevándolo
al distrito de New Forest, Marske fue semental de las yeguas
de Dorsetshire, anteriormente este ejemplar pertenecía al
duque de Cumberland, durante su estancia engendró a Eclipse,
famoso en las carreras. Zoreb, fue cedido por la reina Victoria
en 1852, éste cohabitó con las yeguas de New Forest
durante ocho años, el pony de New Forest es un tipo definido,
su altura es de 1.40 m., de fácil andadura debido a sus armoniosas
proporciones, útil para el arnés por la firmeza de
su paso y temperamento tranquilo.
El pony de las montañas de Gales, es la raza de pony
británico más atractiva, su estirpe inconfundiblemente
árabe. En esta región también encontramos al
caballo Hackney.
De las razas más preciadas que poseen sangre árabe
y cuya clase es comparable al pura sangre ingles, es la anglo-árabe.
Esta raza entronca las dos cepas más puras, el pura sangre
y el árabe. La Arab Horse Society, en Gran Bretaña,
es la responsable del registro genealógico y define la raza
como "Los anglo-árabes" son producto del cruce
entre un semental pura sangre inglés y una yegua árabe
o viceversa, con los consiguientes entrecruzamientos; es decir,
en sus pedigríes no intervienen razas que no sean la pura
sangre o la árabe".
El valor de la sangre árabe alcanza su máxima manifestación
en el caballo pura sangre inglés, el cual es considerado
como la raza más apreciada en el mundo.
Lady Wenthworth, en su obra Horses of Britain, cita "El
pura sangre inglés, aunque de sangre extranjera, se denomina
inglés, por haber sido criado y mejorado en Inglaterra desde
hace tiempo, y pura sangre porque proviene del árabe
Kehailan término con que los árabes designan
a sus caballos de pura raza, y cuya traducción literal es
precisamente de la sangre mas pura.
La importación de árabes a Inglaterra, fue constante
durante el periodo Tudor. La velocidad, elegancia y calidad de los
garañones importados de Oriente estimularon el deporte de
la equitación, comenzando así la fama de algunos ejemplares,
ya fuera como ganadores o progenitores en las carreras. Siendo la
calidad de su descendencia la mejor prueba de la pureza de su estirpe.
La mayor contribución se debió a tres garañones
árabes importados:
- El turco Byerley (1684 - 1690)
- El árabe Darley (1700)
- El árabe Godolphin (1730)
Todos los pura sangre existentes son descendientes en línea
masculina directa, de estos tres garañones, a través
de 30 generaciones, los cuales llegaron a Inglaterra hace 250 ó
300 años aproximadamente.
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