Del
caballo Silla Americano o Saddlebred podemos mencionar que destaca
por efectuar diferentes marchas de tres a cinco tipos que son: paso,
trote, galope, slow gait (potente marcha en cuatro tiempos), rack
(marcha viva y brillante) lo que hace que no entre ninguna ambladura.
Antiguamente esta raza de caballos transportaba sin cansancio a un
hombre por todo un día en terrenos escabrosos.
Procedencia:
En el transcurso del siglo XIX el Silla Americano tuvo su desarrollo
en los estados sureños de Norteamérica, esta raza
desciende directamente del Amblador de Narragansett y del Paso Canadiense.
Estas dos razas poseen una natural ambladura. Cabe mencionar que
en sus inicios se le conocía como Kentucky Salddler.
Características:
Se le conoce al Silla Americano como un caballo de exhibición
sumamente elegante, ya que cuenta con un hocico perfectamente bien
dibujado, las orejas pequeñas y erguidas, la cabeza de gran
calidad, y los ojos bien definidos y separados entre sí.
Tienen un porte elevado especial, el cuello es largo, arqueado y
está unido a la cruz, la quijada carece de carnosidad. El
pelaje es sedoso y fino.
Historia:
"Como la raza más equívoca de Norteamérica",
es como se le conoce en La American Saddlebred Association, aún
con sus cualidades innegables.
Del Pura Sangre se derivan la velocidad. El brío y la belleza
la hereda de los ambladores españoles. El Silla Americano
es un caballo práctico dotado para labores agrícolas,
sin perder la elegancia por lo que es partícipe en las carreras
de arnés; por otro lado en lo que menos participa es en el
enganche y el paseo. Aunque cuando se mueve da una sensación
de autómata.
Capa:
Existe una gama de colores pero por lo regular los que más
prevalecen son el bayo y el alazán, también puede
haber negros, palominos, tordos y ruanos.
Alzada:
La alzada del Silla Americano ideal oscila entre los 150 y 160 cm.
|