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le reconoce en el año de 1958 al caballo de Silla francés
como una raza resistente y ágil. Es de sangre caliente por
la mezcla de razas equinas. Se tiene como dato que fue en Inglaterra
donde se adquirió el progenitor semental de esta raza, un caballo
valiente de la posguerra Pura Sangre de nombre Furioso.
Procedencia:
El origen de la raza de caballos Silla Francés data del siglo
XIX donde los criadores de Normandía importaron sementales
media y Pura Sangre de Gran Bretaña para cruzarlos con normandos.
Características:
Esta raza de caballos es de sangre caliente y está dotada
de un gran brío y es especial para el salto. Además
es ágil, activo y flexible, lo que le permite dar zancadas
largas. Actualmente la cabeza del Silla Francés ya no es
tan rústica ni primitiva, lo que debe a la sangre del caballo
Árabe y el Pura Sangre, el cuello largo y a la vez elegante
es el rasgo más característico de esta raza. Los cuartos
traseros son anchos, bien proporcionados y apropiados para la competición
de salto. Las espaldas son ligeramente inclinadas.
Historia:
Los cruces que han venido mejorando esta raza son: el Anglo-Árabe
con el Trotón Francés; el Pura Sangre con el Trotón
Francés, y el Pura Sangre con el Anglo Árabe. Cabe
mencionar que los primeros sementales llegaron a Le Pin en el año
de 1730. Pero no fue sino hasta el término de la Segunda
Guerra Mundial que se aceleró la cría de esta raza
de caballos dotados de gran habilidad, resistencia y velocidad,
lo que los ha hecho partícipes de las carreras de campo traviesa.
Capa:
En el Silla Francés es permitido cualquier tipo de color
de capa o pelaje, pero el más común es el alazán.
Alzada:
La ideal oscila entre los 155 y 165 cm.
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