| Cuando los potros se encuentran en el periodo de destete pueden
sufrir algunos trastornos, como artritis infecciosa y diarrea producida
por bacterias, rotavirus, hongos o parásitos (producidos
fundamentalmente por el Strongyloides westerii).
Al
llegar a una edad avanzada o los que han cumplido el año
están predispuestos a enfermedades óseas, ya que
durante los primeros 18 meses de vida, los huesos largos de los
miembros se desarrollan con gran rapidez. Éste es el motivo,
por el cual son vulnerables a los trastornos del crecimiento producidos
por desequilibrios alimentarios, infecciones o alteraciones que
son el resultado de la crianza, como la sobrealimentación
y la falta de ejercicio. Algunos caballos nóveles pueden
tener una predisponibilidad hereditaria a estos trastornos óseos,
encontramos contracturas de los miembros anteriores como rigidez
de las patas delanteras y claudicación, las curvaturas
de las patas y la epifisitis.
La epifisítis se produce en la etapa en que
se cierra la placa de crecimiento situada al extremo de los huesos
largos. Como cuando las placas de crecimiento del extremo inferior
de la caña se cierran cuando el potro tiene de 6 a 9 meses,
y las del extremo inferior del antebrazo y las de la tibia, a
los 18-24 meses. Algunos de los síntomas de la epifisitis
son hinchazones firmes y dolorosas que aparecen sobre la zona
de la placa de crecimiento; tumefacciones que las encontramos
con mayor frecuencia en la cara interna del miembro, exactamente
encima de las cernejas y sobre las rodillas (corvejón).
Hay varias teorías respecto a la etiología de la
epifisitis; de las cuales encontramos una que explica el proceso
como una consecuencia de concusión, especialmente en animales
con exceso de peso o que reciben una dieta con cantidades desproporcionadas
de calcio y fósforo, sobre todo de fósforo.
La hipoplasia cerebelosa es probablemente una enfermedad,
hereditaria, la cual afecta a los caballos árabes y de
algunas otras razas. Los síntomas, son el cabeceo y la
creciente falta de coordinación de los miembros.
También
encontramos particularmente susceptibles a los potros con la presencia
de neumonía vírica e infecciones pulmonares por Corynebacterium equi, que es el causante de la neumonía
estival.
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