El
hígado filtra la sangre que transporta los productos de
la digestión desde el intestino y, por tanto, cumple un
papel estratégico en la asimilación de proteínas,
carbohidratos y grasas ingeridas en la dieta. Desintoxica los
productos de la digestión o actúa sobre las sustancias
tóxicas del alimento (o sobre los fármacos administrados
por boca o mediante inyecciones), transformando los compuestos
nocivos en sustancias inofensivas. Forma parte del sistema de
defensa del organismo; colabora en la regulación del nivel
de proteínas en el torrente circulatorio; produce la bilis,
tratando de esta forma los pigmentos innecesarios y llevando a
cabo, además, una función vital para los procesos
digestivos del intestino; actúa como un almacén
de azúcar en forma de glucógeno; y almacena, asimismo,
las enzimas que intervienen en los innumerables sistemas metabólicos
básicos para la vida.
Diversos
tipos de lesiones pueden alterar una o más de sus funciones
y provocar la aparición de síntomas de enfermedad.
Puede aparecer ictericia por enfermedades hemolíticas,
en las que se libera una excesiva cantidad de pigmento de los
hematíes al torrente circulatorio, debido a infecciones
bacterianas o víricas o por alteraciones izo inmunes; a
causa de este trastorno, se sobrecarga el hígado que normalmente
está encargado de secretar estos pigmentos hacia la bilis.
En lugar de eliminarse, el pigmento vuelve al torrente circulatorio,
en forma alterada, y satura los tejidos y las membranas, haciendo
que las partes visibles tomen un color amarillo. El propio hígado
puede lesionarse por infecciones o tóxicos y quedar incapacitado
para eliminar cantidades normales de pigmento, que llegan a él
a través de la sangre. Este tipo de alteraciones produce
también ictericia, pero, en tales casos, se pueden alterar,
además, algunas de las diversas funciones del hígado,
lo cual a veces ocasiona adelgazamiento y trastornos nerviosos,
a medida que el hígado deja de cumplir sus funciones digestivas
y de desintoxicación. Son ejemplos de estos trastornos
la anemia infecciosa equina y la intoxicación por hierba
lombriguera o por metales. La inflamación del hígado
se conoce con el nombre de hepatitis.
|