La gestación de la yegua tiene una duración de 320
a 360 días. Los alumbramientos entre los 300 y los 320 días
se consideran prematuros: ya que presentan pequeñez, debilidad,
y dificultades para sobrevivir. Los que nacen con menos de 300 días
se consideran abortos y no tienen posibilidades de vida.
Las
posibles causas de que un aborto se presente van desde infecciones
bacterianas, víricas o micóticas. Los microbios
causantes de la infección atacan la placenta y/o órganos
del feto, destruyendo su capacidad para vivir o desarrollarse
normalmente. De las causas no infecciosas del aborto no se tiene
mucha información, algunas son ocasionadas por trastornos
genéticos, hormonales, inmunológicos, o circulatorios,
sin embargo, no existe un conocimiento detallado del tema, solamente
nos queda la información teórica para el diagnóstico.
En la actualidad, existe sólo una forma de aborto de carácter
epidémico; el cual es producido por Herpes virus equino
tipo 1., este virus ataca el sistema respiratorio, la causa por
la cual produce abortos en relativas ocasiones se desconoce. Se
presenta con mayor frecuencia a partir del 7º al 9° mes
de la gestación, en ocasiones puede presentarse más
tarde, incluso cerca del termino del embarazo. Suele ser espontáneo,
sin que exista desarrollo mamario previo, expulsando las membranas
fetales junto con el feto, o un poco más tarde. Los signos
que presentan los potros que nacen en fecha próxima al
final teórico de la gestación muestran septicemia
(debilidad creciente) muriendo antes de cumplirse los cuatro días
desde el nacimiento. En cuyo caso, la yegua presenta un desarrollo
mamario normal, con presencia de calostro en la ubre.
Las
causas no infecciosas, es la existencia de gemelos, que es la
más frecuente. La placenta de la yegua cubre la totalidad
de la superficie interna del útero, y por tanto la capacidad
es múltiple en cuanto al área de fijación
al existir dos fetos. Existen tres tipos de situaciones que pueden
dar lugar a gemelos de tamaños iguales o desiguales. En
la mayoría de los casos, uno de los dos muere, dando lugar
a la expulsión de ambos en forma de aborto, entre el 7º
y el 9º mes de la preñez.
El
aborto micótico es causado por hongos, se conoce como el
más frecuente presentándose en el 9° mes. Consiste
en que la placenta se engrosa, produciendo un exudado denso y
parduzco en la superficie. El hongo que lo produce se va extendiendo
progresivamente por la zona y va destruyendo poco a poco el tejido
placentario, ocasionando la mala nutrición del feto ocasionando
adelgazamiento, el aborto se produce ya que debilita o muere el
feto y, por ello, causando la expulsión del útero.
Empero los factores capaces de producir este tipo de trastornos
pueden presentarse después de los primeros 300 días
de gestación; en cuyo caso, los potros son prematuros,
aunque nazcan al término, llegan a sufrir trastornos como
septicemia o debilidad, reduciendo sus posibilidades de vida fuera
del útero materno.
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