| Se caracteriza por una reducción relativa de la actividad
reproductora, con relación a los resultados previstos, su
origen puede atribuirse a la yegua o al semental. La definición
patológica, es aquella que dificulta que la yegua quede preñada,
debido a una ligera infección del útero, ó
tal vez a una disminución de la calidad del semen del macho,
impidiendo la concepción.
La
esterilidad consiste en una total incapacidad para concebir, se
produce por anomalías cromosómicas, senilidad, trastornos
indurativos del útero, bloqueo en las trompas de Falopio
o tumores ováricos.
La
infertilidad del semental puede ser temporal en ocasiones es causada
por ligeras lesiones que pueden llegar a ser permanentes. Los
síntomas, van desde una disminución de la libido
(reducción de la capacidad de erección, de efectuar
la introducción del pene o de eyacular, de montar a la
yegua) o manifestaciones de la existencia de un semen de baja
calidad (es decir un bajo número de espermatozoides, escasa
motilidad). Al igual que ocurre en la yegua, el semental puede
ser infecundo en algunas circunstancias, tal es el caso en que
se le somete a un excesivo trabajo, o la atención es mínima,
lo cual no ocurre si su manejo es en condiciones óptimas.
La mayor parte de los sementales deben ser capaces de producir
un 70 % de preñeces en un grupo de 40 yeguas, a una tasa
de 2,5 coitos por cada yegua, en cada temporada de acoplamiento.
Todos los niveles de producción inferiores a estas tasas
son posibles; cuando un individuo es incapaz de dejar preñada
al menos a una de todas las yeguas presentadas, se dice que es
estéril. Sin embargo, con fines prácticos, se considera
totalmente infecundos a los sementales que no pueden lograr una
tasa de fertilidad de más del 20%. |