Torsión de intestino (vólvulo) es otro ejemplo de
obstrucción aguda. Porciones intestinales quedan atadas
en un nudo o enredadas en desgarros del mesenterio, con consecuencias
análogas a las de los casos de bloqueo arterial por trombos.
Cualquier tipo de cólico puede producir como secuela una
rotura de intestino, aunque esta complicación es más
frecuente en los casos de timpanismo y en los de lesiones producidas
por trombos o por la actividad de parásitos. El estómago
puede romperse por timpanismo, mientras que el colon y el ciego
son más propicios a sufrir las consecuencias de las lesiones
parasitarias.
Hay
cuadros específicos en los que el signo predominante
es el cólico, como la enfermedad de la hierba. La opinión
general apoya la hipótesis de que está causada
por una toxina de la hierba o de otros alimentos, que lesiona
los nervios simpáticos que inervan el intestino, causando
una parálisis del tracto digestivo. Colitis
X es el nombre de una afección grave y generalmente fatal,
en la que se engruesa y se torna hemorrágica la pared
del colon mayor. Se cree que está causada por una toxina
producida por bacterias en el colon dorsal. La muerte sobreviene
por shock y por grandes trastornos del equilibrio hídrico
y electrolítico del organismo.El
tratamiento del cólico depende del diagnóstico,
pero es en gran parte sintomático. Las obstrucciones
simples se tratan con lubricantes oleosos y soluciones salinas,
administrados por sonda gástrica. Se controla el dolor
mediante la administración de medicamentos apropiados,
y se trasfunden líquidos y electrólitos en la
corriente sanguínea para contrarrestar el balance desfavorable
que se produce en las formas más graves de obstrucción
digestiva. Se aplica la cirugía abdominal para corregir
obstrucciones anatómicas no tratables con una terapia
médica. |